Guía práctica para las devociones diarias
Mientras Jesús caminaba solo, alejándose de la multitud que se encontraba a orillas del río, se dirigió a dos hombres que parecían seguirlo. Volviéndose hacia ellos, les preguntó: «¿Qué buscáis?». A esta pregunta tan conmovedora le siguió la amable invitación: «Seguidme». Hoy en día, quienes buscan a Cristo deben responder a la misma pregunta que cambia la vida: «¿Qué buscáis?».
Las devociones diarias son más que un simple tiempo de oración.
Entonces, ¿cómo es este tiempo? ¿Es suficiente una vez a la semana? ¿Esa hora en la iglesia? No me malinterpretes: adorar juntos es una parte importante de la vida cristiana. Pero es solo el comienzo. Al igual que con cualquier otra relación, la cantidad de tiempo que invirtamos determinará la calidad de la relación. ¿Es un conocido? ¿Un amigo? ¿O nuestro Señor y Salvador? Depende de lo que busquemos.
Los principios para crecer en nuestra experiencia cristiana se encuentran a lo largo de las Escrituras. Veamos qué dice la Biblia sobre este tema tan importante.
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¿Quién debería dedicar tiempo diario a la devoción?
¡Solo alguien que desee tener una relación emocionante y transformadora con Dios como Señor, Salvador y Amigo debería reservar tiempo para una vida devocional diaria! ¿Quieres ver un cambio en tu situación actual? ¿Convertirte en una mejor persona? Y lo más importante, ¿quieres estar preparado para vivir con Cristo para siempre? Si tu respuesta es «¡Sí!», querrás hacer un hueco en tu agenda para aprender más sobre Sus planes para tu vida y las expectativas para los ciudadanos de Su reino. Su promesa para ti es: «Amo a quienes me aman, y quienes me buscan con diligencia me encontrarán» (Proverbios 8:17).
¿Cuándo debo tener mi tiempo de devoción diario?
El salmista escribió: «Por la tarde, por la mañana y al mediodía oraré y clamaré en voz alta, y Él oirá mi voz. … ¡Bendito sea el Señor, que cada día nos colma de beneficios, el Dios de nuestra salvación!» (Salmo 55:17, 68:19). Dios promete: «Bienaventurado el hombre que me escucha, que vigila cada día en mis puertas, que espera junto a los umbrales de mis puertas» (Proverbios 8:34).
Jesús dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame» (Lucas 9:23). La Palabra de Dios nos invita a acudir a Él cada día para aprender de Él, para recibir Su gracia y vivir como Sus hijos, y para aceptar las bendiciones que Él anhela derramar en nuestras vidas. Hacer de esta cita con Cristo una prioridad cada día demuestra nuestro deseo de que Dios ocupe el primer lugar en nuestras vidas.
¿Cómo puedo tener devocionales diarios?
En los Evangelios, Jesús nos dio un ejemplo. El Evangelio de Marcos relata que Jesús se tomaba un tiempo de tranquilidad a solas por la mañana para comunicarse con su Padre celestial: «Levantándose mucho antes del amanecer, salió y se fue a un lugar solitario; y allí oraba» (Marcos 1:35). Después de un ajetreado día de ministrar a los demás, encontraba descanso en Dios: «Cuando los despidió, se retiró a la montaña a orar» (Marcos 6:46).
Pero las devociones diarias son más que un simple tiempo de oración. Vivimos en un mundo en el que nos bombardean tantas cuestiones éticas, ¿cómo vamos a saber qué está bien y qué está mal? La Palabra de Dios elogió a los primeros creyentes que «recibieron la palabra con toda disposición, y escudriñaban las Escrituras diariamente para ver si estas cosas eran así» (Hechos 17:11). En primer lugar, debemos pedir que el Espíritu de Dios nos guíe en nuestro estudio (Juan 16:13).
Cuando leemos, es importante hacer preguntas; de hecho, Dios nos invita: «Venid ahora, y razonemos juntos» (Isaías 1:18). Esto implica una conversación y leer los pasajes más de una vez. Algunos expertos recomiendan leer un pasaje varias veces, haciendo preguntas en oración y buscando las respuestas. Jesús dijo: «Escudriñáis las Escrituras, porque pensáis que en ellas tenéis la vida eterna; y estas son las que dan testimonio de mí» (Juan 5:39). Él nos recuerda que las devociones diarias no son un método, una mera lista de tareas, sino el proceso de construir una relación eterna con Él: buscarlo.
¿Qué debo esperar cuando dedico tiempo a la devoción diaria?
Sería bonito decir que puedes esperar una vida tranquila y perfecta cuando dedicas tiempo a las devociones diarias. Al fin y al cabo, estás cambiando tus prioridades y poniendo a Dios en primer lugar. Pero la realidad es que Jesús nunca prometió que todos nuestros días estuvieran llenos de sol. De hecho, hizo esta fascinante promesa: «Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33). Jesús nos promete paz en medio de los desafíos que debemos esperar enfrentar al seguirlo cada día.
¿Por qué es importante tener devocionales diarios?
Las devociones diarias deben cambiar nuestras vidas; deben desafiarnos a crecer, a arrepentirnos, a rendirnos y a amar más profundamente. Tener devociones diarias no significa que tengamos todas las respuestas. No nos garantiza nada, excepto un Salvador amoroso que caminará a nuestro lado a través de las pruebas de la vida y nos dará gracia momento a momento para vivir una vida de rendición y victoria. Podemos confiar en la fiel promesa de Dios: «Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor; pensamientos de paz y no de mal, para daros un futuro y una esperanza» (Jeremías 29:11). Su plan para cada uno de nosotros es un futuro eterno lleno de paz, esperanza y alegría.
¿Te gustaría dar un impulso a tu tiempo de adoración matutino? Amazing Facts ofrece un devocional diario gratuito que te inspirará y te guiará de vuelta a la Palabra de Dios. ¡Cada mensaje alentador te dará un gran comienzo para tu día y un punto de partida para continuar tu estudio bíblico personal!
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—Escrito por Rosemary McKenzie
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