Descansar en la fe

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¿Qué nacionalidades trabajan más horas? Pues bien, empezando por el extremo opuesto del espectro de los 37 países analizados en el informe «Employment Outlook», la semana laboral media de los alemanes es de 28 horas. Otros países que disfrutan de mucho tiempo libre son los Países Bajos, Noruega, Dinamarca y Francia. El país donde más se trabaja es México, donde el ciudadano medio trabaja 43 horas a la semana. Costa Rica ocupa el segundo lugar, seguida de Corea del Sur, Grecia, Chile y Rusia. La semana laboral media en Estados Unidos es de poco más de 34 horas.

¿Te has fijado alguna vez en las similitudes entre el lenguaje utilizado para referirse al sábado en la Creación y en la cruz? Ambos hablan de una obra terminada y, a continuación, del descanso. «Así fueron terminados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos» (Génesis 2:1). «[Jesús] dijo: “¡Consumado es!”. Y, inclinando la cabeza, entregó su espíritu» (Juan 19:30). Cuando Dios terminó la obra de la creación del mundo, descansó en el sábado. Del mismo modo, cuando Jesús terminó la obra de la redención, descansó en el sepulcro durante el sábado.

El sábado simboliza el descanso en la obra de Cristo, tanto en la Creación como en la redención. Lejos de ser una forma legalista de justicia por las obras, la verdadera esencia del sábado consiste en cesar en nuestras obras y recordar la obra de Jesús por nosotros: «El que ha entrado en su reposo, también ha cesado de sus obras, como Dios de las suyas» (Hebreos 4:10). ¡El sábado refuerza la enseñanza de la justicia por la fe!

Dios ofreció este descanso espiritual a la nación literal de Israel. Aunque fracasaron como pueblo (no como individuos) a la hora de entrar en ese descanso, el Señor sigue ofreciendo este don a toda la humanidad. «Queda, pues, un reposo para el pueblo de Dios» (Hebreos 4:9). ¿Te cuesta no trabajar demasiado? Entonces detente y entra en el don de Dios: el reposo espiritual. «Hoy, si oís su voz, no endurezcáis vuestros corazones» (Hebreos 4:7).

Aplícalo:

Piensa en un momento en el que experimentaste una paz y un descanso revitalizantes. ¿Dónde estabas?

Profundiza:

Mateo 11:28; Hebreos 4:1–10; Apocalipsis 14:11