A su imagen
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La fotografía más antigua que se conoce fue tomada por Joseph Nicéphore Niépce, un inventor francés. «Vista desde la ventana de Le Gras», una imagen algo borrosa, fue tomada en 1826. Sin embargo, ya en 1816, Niépce estaba realizando fotografías negativas de imágenes captadas con una cámara sobre papel recubierto de cloruro de plata. Pero Niépce no logró descubrir cómo «fijarlas» adecuadamente para evitar que se oscurecieran por completo al exponerse a la luz.
La primera fotografía de un ser humano que se conserva fue tomada por Louis Daguerre en 1838. Su «Boulevard du Temple» era una instantánea de una calle concurrida de París, pero el largo tiempo de exposición hizo que el tráfico en movimiento quedara invisible. Lo que se ve es una figura lejana de pie en una acera a la que le están lustrando las botas.
El hombre permaneció inmóvil el tiempo suficiente para que se capturara su imagen.
¿No sería increíble capturar la imagen de Dios en una fotografía? Al fin y al cabo, si los seres humanos están hechos a imagen de Dios, ¿no tiene el Señor rasgos físicos? Por supuesto, si Dios es espíritu, ¿no sería esto imposible? Moisés, Aarón, Nadab, Abiú y setenta ancianos vieron los pies de Dios (Éxodo 24:9–11). Moisés también vio la espalda de Dios (Éxodo 33:20–23), y Daniel tuvo una visión de una escena de juicio con el Anciano de Días sentado en un trono (Daniel 7:9, 10).
El apóstol Pablo describe a Cristo como «la imagen del Dios invisible» (Colosenses 1:15). Aunque el Señor está por encima de todo lo que podemos imaginar, la Biblia nos dice que Dios es un ser personal. Podemos saber esto porque los seres humanos fueron creados a imagen de Dios.
Pero aún más importante, las personas fueron creadas «rectas» (Eclesiastés 7:29) y a la imagen moral de Dios. A los seres humanos se les concedió la libertad de amar y obedecer al Señor, o de desobedecer y desconfiar de Dios. Adán eligió apartarse del Creador y así perdió la hermosa imagen de Dios en su carácter. Al mirar a Jesús, las personas pueden recuperar la cualidad de ser como Dios (2 Corintios 3:18), una cualidad que no se puede capturar en papel fotográfico, sino solo en el corazón.
Aplícalo:
Estudia algunas pinturas de Jesús. ¿Qué cualidades de carácter ves reflejadas en estas imágenes?
Profundiza:
Génesis 1:27; Romanos 8:29; Hebreos 1:3