¿Cómo pudo un Dios de amor promulgar una ley que permitiera la esclavitud? ¿Se trataba de una maldición contra una raza concreta?
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El plan de Dios nunca fue que nadie fuera esclavo ni tuviera esclavos. Debemos recordar que muchas de las normas de la Biblia tienen por objeto proteger a la civilización de costumbres que Dios no aprobaba.
Por ejemplo, en los tiempos bíblicos existía la poligamia. Una de las razones era que, debido a la guerra, había diez mujeres por cada hombre. Por desgracia, para las mujeres era vergonzoso no tener nunca una familia. Sin embargo, el hecho de que la poligamia se mencione a menudo y, al parecer, no se castigue en ninguna parte de la Biblia, no significa que fuera la voluntad de Dios. Del mismo modo, Jesús dijo que el divorcio no era la voluntad de Dios, pero estableció esa excepción debido a la dureza de corazón de los hombres. Él estableció leyes para proteger a las personas. No está respaldando ni el divorcio ni la esclavitud.
Algunas maldiciones de las profecías bíblicas se refieren a naciones que guerrean contra Israel. Nunca guardan relación con una «raza» de personas. Hay maldiciones proféticas contra los amonitas, los edomitas y los babilonios —no razas, sino naciones paganas en guerra con el pueblo de Dios—. Los etíopes estuvieron en guerra con Israel en diferentes momentos de la historia, pero Moisés se casó con una etíope, y un eunuco etíope se convirtió al cristianismo y llevó las palabras de Jesús a su país (Hechos 7:8). Nada en la Biblia indica que Dios apruebe la segregación racial.
Antes de determinar en qué consiste un Dios misericordioso, recordemos que la esclavitud se presenta de diferentes formas. La Palabra de Dios es lo único que puede liberarnos, así que, ya sea que estemos esclavizados por otra persona, por Satanás o por el pecado, nuestra libertad se basa únicamente en permitir que Su Palabra actúe en nuestro interior. Podemos estar encerrados en una cárcel y, aun así, conocer la verdadera libertad.
Dios aborrece la esclavitud. En el cielo no habrá esclavitud. Antes del pecado no existía la esclavitud. Dios estableció ciertas leyes para hacer frente a la dureza del corazón humano, que podía dar lugar a una práctica tan vil.