El momento perfecto
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El tiempo puede ser crítico. Tomemos como ejemplo la rotación de la Tierra, que, en el ecuador, mide 1.037 millas por hora. Sorprendentemente, sólo un aumento del 10% en la velocidad nos haría perder unas dos horas al día, lo que causaría estragos en nuestro ritmo circadiano y desencadenaría problemas de salud en los seres humanos y otras criaturas.
Debido a la mayor fuerza centrífuga, pesaríamos menos, lo que podría dar lugar a huesos más débiles. Y la rotación más rápida significaría menos luz solar cada día, lo que iniciaría cambios climáticos con repercusiones negativas tanto para los animales como para las plantas, incluidos los cultivos alimentarios.
En el ámbito espiritual, el momento es igual de crucial. Jesús llegó a nuestro planeta en el momento justo y en perfecta sincronía con las profecías del Antiguo Testamento sobre la venida del Mesías. Según la profecía de las 70 semanas de Daniel, el Mesías aparecería 69 semanas después de “la salida de la orden de restaurar y edificar Jerusalén” (Daniel 9:25) en el año 457 a.C.
Puesto que en profecía un día equivale a un año literal (Ezequiel 4:6; Números 14:34), las 69 semanas representan 483 años literales, que terminaron el año 27, el mismo año en que Jesús fue bautizado y comenzó su ministerio terrenal.
Jesús reconoció esta profecía temporal al comienzo de su ministerio cuando dijo: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios está cerca” (Marcos 1:15, énfasis añadido).
A partir de ahí, la profecía entra en detalles aún más asombrosos, especificando el año exacto de la muerte de Cristo. “Entonces confirmará el pacto con muchos durante una semana; pero a la mitad de la semana pondrá fin a los sacrificios y a las ofrendas” (Daniel 9:27). A mitad de la 70ª semana -los últimos siete años de la profecía-, tal como se había predicho, Jesús murió en la cruz, poniendo fin a los sacrificios y ofrendas del servicio del santuario que habían apuntado a este acontecimiento trascendental.
El momento y la coordinación perfectos de esta operación divina de rescate deberían impulsar exponencialmente nuestra fe en la Palabra de Dios y en la identidad de Jesús como nuestro Salvador.
Aplícalo:
Enumera tres maneras en las que el tiempo de Dios ha traído bendiciones a tu vida.
Profundice:
Romanos 5:6; Romanos 13:11; Efesios 1:10
Key Bible Texts
But when the fulness of the time was come, God sent forth his Son, made of a woman, made under the law, (Galatians 4:4 KJV)