La mentira más antigua
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Quizás hayas oído a alguien decir: «Esa es la mentira más vieja del mundo». ¿Sabes de dónde viene esta expresión? Lo más probable es que haga referencia al tercer capítulo del Génesis, donde la serpiente (también conocida como Satanás) intenta convencer a Eva de que lo que Dios prometió no se cumplirá.
Pero la Palabra de Dios es verdadera. Él hablaba en serio cuando le dijo a Adán, en Génesis 2:16 y 17: «De todos los árboles del jardín podrás comer libremente; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, sin duda morirás». Las mentiras de Satanás, que se encuentran en esos primeros versículos de Génesis 3, son realmente «la mentira más antigua del libro», es decir, de la Biblia.
Sin embargo, hoy en día, millones y millones de personas creen lo mismo. Se imaginan que pueden pecar sin enfrentarse a la muerte eterna, sino más bien a algún tipo de vida continua que no será tan mala. Incómoda, claro, pero tendremos muchos amigos en «ese otro lugar» para hacernos compañía.
No. ¡Mil veces no! Solo Dios es inmortal. Desde que la primera pareja creyó la mentira de Génesis 3, la inmortalidad de la humanidad —condicionada a aceptar, obedecer y seguir a Dios— quedó revocada. El destino de quienes no aceptan a Cristo, quienes lo rechazan a Él y a la salvación que ofrece, será una separación permanente, inconsciente y eterna de Dios; será una muerte verdadera y duradera, dictada en el tribunal de Cristo.
Y entre el momento en que termina nuestra vida terrenal y el inicio de ese juicio final, no hay, bueno, nada. Eclesiastés 9:5 es inequívoco: «Los vivos saben que van a morir; pero los muertos no saben nada, y ya no tienen recompensa, pues su recuerdo ha caído en el olvido».
No somos seres inmortales —no, al menos, sin que el sacrificio de Cristo sea recibido por nosotros como nuestro camino hacia la salvación y la vida eterna—. Cualquier otra idea no es más que la repetición de la mentira más antigua que existe.
Ponlo en práctica:
Asegúrate de examinar con detenimiento lo que dice la Biblia sobre la vida mortal, la vida eterna y lo que podemos esperar sin Cristo, ¡y lo que les espera a quienes confían en Él!
Profundiza:
1 Timoteo 6:16; Job 14:2; Colosenses 1:16, 17