El Papa afirma que la Tierra está enfadada

El Papa afirma que la Tierra está enfadada

El papa Francisco, una de las figuras religiosas más influyentes de la actualidad, afirmó el 8 de abril que la pandemia del coronavirus es consecuencia de la indiferencia del mundo hacia las cuestiones medioambientales.

«Hay una expresión en español: “Dios siempre perdona, nosotros perdonamos a veces, pero la naturaleza nunca perdona”», dijo el Papa al periodista Austen Ivereigh, quien publicó los comentarios en The Tablet, una revista católica con sede en Londres. «No respondimos a las catástrofes parciales. ¿Quién habla ahora de los incendios en Australia, o recuerda que hace 18 meses un barco pudo cruzar el Polo Norte porque todos los glaciares se habían derretido? ¿Quién habla ahora de las inundaciones? No sé si se trata de la venganza de la naturaleza, pero sin duda son respuestas de la naturaleza».

Este enfoque en la naturaleza resultaba sin duda interesante viniendo del líder de la iglesia cristiana más grande del mundo. (Actualmente hay 1200 millones de católicos romanos en todo el mundo.) En un momento en que muchas personas, cristianas y no cristianas, buscan a Dios, el papa parecía estar centrando su atención en el papel de la sociedad dentro del medio ambiente. Y sus comentarios han recibido una amplia atención pública, como se ve en un artículo reciente del periódico Daily News de Nueva York.

«Toda crisis encierra tanto peligro como oportunidad: la oportunidad de salir del peligro», dijo Francisco. «Hoy creo que tenemos que reducir nuestro ritmo de producción y consumo y aprender a comprender y contemplar el mundo natural. Necesitamos reconectarnos con nuestro entorno real. Esta es la oportunidad para la conversión».

Añadió: «Este es el momento de dar el paso decisivo, de pasar de utilizar y abusar de la naturaleza a contemplarla. Hemos perdido la dimensión contemplativa; tenemos que recuperarla ahora».

Así pues, según el Papa, en este momento es crucial que meditemos no sobre Dios, sino sobre la naturaleza. De su comentario anterior se desprende que considera a Dios y a la naturaleza no solo distintos, sino también yuxtapuestos: uno es misericordioso; el otro, no. ¿De qué otra forma ve Francisco la naturaleza?

¿Un papa pagano?

Melanie Phillips, una reconocida periodista británica que escribe una columna para el periódico The Times de Londres, en un blog titulado «¿Es el Papa un pagano?», planteó la posibilidad de que el pontífice se adhiera a una ideología pagana —concretamente, su proclamación de la naturaleza como una Madre Naturaleza antropomorfizada.

«En la Biblia, la máxima autoridad moral es Dios, quien imparte justicia, tanto el perdón como el castigo», escribió. «El Papa exime a [Dios] del elemento del castigo, que atribuye en su lugar a la tierra, representada como una víctima femenina que se venga de la humanidad por el daño que le ha causado. Así, el Papa edita selectivamente las enseñanzas morales de la Biblia, despoja a la justicia misma de su significado e inviste a la tierra con cualidades tanto humanas como divinas».

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Esa es una fuerte acusación contra el Papa, pero es una que la Biblia respalda. El relato de la Creación en Génesis 1:1 afirma: «En el principio, Dios creó los cielos y la tierra». En el Salmo 95:5, el planeta no actúa por sí mismo; más bien, Dios está al mando: «Suyo es el mar, pues Él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca».

Anteriormente, en los Salmos, encontramos otra declaración inequívoca: «Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y los que lo habitan» (Salmo 24:1).

El Nuevo Testamento continúa: «Digno eres, oh Señor, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas» (Apocalipsis 4:11).

Es por la voluntad de Dios que «todas las cosas» pueden «existir», nos dice la Escritura. «Hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas, y por quien vivimos» (1 Corintios 8:6). La naturaleza no es una diosa, sino simplemente la creación de Dios.


Buenos administradores, sí, pero no esclavos

No se puede negar que se supone que debemos cuidar del planeta, ser buenos administradores de la creación.

No se puede negar que debemos cuidar del planeta, ser buenos administradores de la creación. La Biblia continúa diciendo: «Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara» (Génesis 2:15). Se supone que debemos «cultivar y cuidar» el planeta; eso está claro. Entonces, ¿estamos siendo buenos cuidadores cuando tratamos a la Tierra como un cubo de basura o cuando la despojamos constantemente de sus recursos?

No, pero hay una gran diferencia entre la esclavitud a la nueva diosa de hoy, el ecologismo, y el cuidado adecuado del planeta. Consideren estas reflexiones del pastor Doug Batchelor, expresadas en una lección de estudio bíblico abierto hace unos años: «Algún día, Dios creará un nuevo cielo y una nueva tierra, y yo quiero vivir en ese nuevo cielo y esa nueva tierra; ¿no es así? Quiero un nuevo cuerpo entonces; ¿y ustedes no? Entonces cuidemos el que Él nos ha dado ahora. Cuidemos la tierra que Él nos ha dado ahora, cuidemos los cuerpos que Él nos ha dado ahora; y seamos buenos cristianos y representemos a Jesús: recuerden, le pertenece a Él».

Quizá quieras dedicar algo de tiempo esta semana a ver ese estudio bíblico, titulado«La mayordomía y el medio ambiente». Contiene consejos prácticos y bíblicos sobre el medio ambiente y lo que debemos hacer en la tierra que Dios nos ha dado.

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