La frustración por la inflación: ¿en qué punto nos encontramos?

La frustración por la inflación: ¿en qué punto nos encontramos?

Más de cinco meses después, el mundo sigue sumido en la espiral inflacionista, y no hay señales de que vaya a detenerse.

En octubre, la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. publicó el índice de precios al consumo y «constató que la inflación subió un 6,2 %, su mayor repunte en 30 años». En comparación con esta misma época del año pasado,«los precios de la energía subieron un 30,0 % en los últimos 12 meses, su mayor incremento en 12 meses desde el periodo que finalizó en septiembre de 2005»; «el índice de alimentos aumentó un 5,3 %» y «los índices de los seis principales grupos de alimentos de los supermercados aumentaron durante ese periodo», junto con los «precios de los productos al por mayor, [que]… registraron su mayor subida en una década tras un aumento del 0,6 % el mes pasado»; «los precios de la gasolina subieron un 49,6 % durante el último año y se encuentran ahora en su nivel más alto desde septiembre de 2014.»


La fiebre navideña

El popular periódico indio de carácter económico, The Economic Times, publicó recientemente una columna de opinión escrita originalmente para The New York Times por el economista Paul Krugman. En ella, Krugman afirmaba: «Los precios de los alimentos y la energía, que se fijan en los mercados mundiales, han subido considerablemente en todas partes. … Hemos visto repuntes de inflación muy similares en muchos países».

En otras palabras, nos enfrentamos a una inflación global, no nacional. El Star Tribune de Minnesota , al informar sobre la situación en el Reino Unido, señaló que la «Oficina Nacional de Estadística del país indicó que la inflación se aceleró hasta el 4,2 % en los 12 meses hasta octubre, desde el 3,1 % del mes anterior. El aumento, mayor de lo esperado, llevó la inflación a su nivel más alto desde noviembre de 2011». Esto también «significa que la mayoría de la gente sufrirá una caída en su nivel de vida en el periodo previo a la Navidad, a medida que los ingresos familiares se vean mermados».

Pero los estadounidenses tienen otra festividad de la que preocuparse antes de diciembre.

Un analista financiero lo expresó sin rodeos: «Sin duda, … la factura de esta cena de Acción de Gracias será la más alta que hayan visto los consumidores». El Departamento de Agricultura de EE. UU. informó de que «los precios de los pavos enteros congelados han subido alrededor de un 20 % interanual hasta alcanzar un máximo histórico» y «los precios al por menor de productos básicos para tartas, como la leche y el azúcar, se encuentran en máximos de varios años».

Pero no se trata solo de aves y tartas: «La inflación galopante, las cadenas de suministro desarticuladas y el aumento de la demanda están convergiendo» para crear esta espiral agravada. Hay un aumento extremo en los insumos agrícolas, desde «fertilizantes» hasta «piensos para animales». Hay «precios de combustible por las nubes y escasez de conductores». Están las ya tan familiares estanterías vacías que reciben a los clientes estos días, agravadas por una población que «acumula reservas» por miedo a verse privada de comodidades y tradiciones. Cada uno de estos pequeños eslabones de la cadena supone un final de año con unos costes altísimos.

Curiosamente, en el análisis prospectivo de Goldman Sachs para 2022, el gigante financiero admitió haberse visto sorprendido por «las dos fuentes de inflación más importantes, a saber, el exceso de demanda de bienes duraderos y la escasez de mano de obra». Además, predijo que «ambos factores impulsores de la inflación remitirán solo de forma gradual y parcial».

Un ejecutivo de la entidad de crédito agrícola AgAmerica Lending coincidió: «Esto se va a prolongar hasta Navidad, y posiblemente hasta las vacaciones de primavera, como la Semana Santa. La cadena de suministro no se va a arreglar a corto plazo».


Altos costes

Se pueden considerar estos signos de los tiempos… como la oscuridad que precede a la llegada de un amanecer brillante y eterno.

Goldman Sachs se mostró igualmente optimista, afirmando que las «mejoras médicas» relacionadas con la pandemia «probablemente… respaldarían una mayor recuperación en sectores como los viajes, el entretenimiento y el consumo relacionado con la oficina». Además, conjeturó: «Pero el factor más importante es probablemente la reducción del miedo entre la gran mayoría de la población que ya está vacunada o que no tiene ningún deseo de vacunarse bajo ninguna circunstancia y, en consecuencia, una mayor actividad económica incluso cuando haya un brote».

Por otro lado, CBS News se asoció con YouGov para realizar una encuesta sobre el estadounidense medio, con una «muestra de 2058 residentes adultos de EE. UU. entrevistados entre el 15 y el 19 de noviembre de 2021». La encuesta reveló que «una mayoría califica la inflación de “difícil” o incluso de “penosa”… en lugar de un simple inconveniente, y [también que] esos estadounidenses afirman que planean algún tipo de recorte, como retrasar una compra importante, reducir la compra de regalos o hacer menos viajes. Siete de cada diez dicen que reducirán las celebraciones navideñas».

¿Te sientes como un trapo al que se le exprime cada vez más? ¿Sientes que vas en un tren que se precipita a toda velocidad por una vía sin terminar? ¿Cada nuevo día trae más malas noticias, más ansiedad y ninguna esperanza? Si crees en la Palabra de Dios, puedes bajarte de ese tren, libremente. Puedes ver estas señales de los tiempos no como un destino ineludible, sino como la oscuridad que precede a la llegada de un amanecer brillante y eterno.

Jesús nos advirtió que los problemas económicos serían uno de los factores que darían paso a la lucha final entre el remanente de Dios y los agentes del diablo: «para que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre» (Apocalipsis 13:17). Puedes aprender más en nuestra lección gratuita«La marca de Caín».

Y aunque ese día aún no ha llegado, pronto lo hará. Como instó el apóstol Pablo: «Ahora es el día delasalvación» (2 Corintios 6:2). Ahora es el momento de ponerse en manos de Aquel que pagó«El alto precio de la cruz»por usted.

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