10 versículos bíblicos que muestran tu verdadero valor

Este mundo a veces nos hace sentir abatidos, vacíos y preguntándonos si todo esto vale la pena… o si nosotros valemos la pena. Pero Dios no deja lugar a dudas sobre el enorme valor que concede a cada vida humana, incluida la tuya. Lee Sus promesas…

1) «Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó» (Génesis 1:27). Tu valor comienza con el hecho de que fuiste creado por la mano del Creador a su propia imagen.

2) «¿Acaso puede una mujer olvidar al niño que amamanta, y no tener compasión del hijo de su vientre? Aunque ellas lo olviden, yo no te olvidaré» (Isaías 49:15). Aunque te abandonen tu familia y tus amigos, siempre serás apreciado en el corazón de Dios.

3) «Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor: pensamientos de paz y no de mal, para daros un futuro y una esperanza» (Jeremías 29:11). ¡Los pensamientos de Dios hacia ti son maravillosos, y Él tiene grandes planes para tu vida!

4) «Sí, te he amado con un amor eterno; por eso te he atraído con misericordia» (Jeremías 31:3). Su amor por ti es inquebrantable, inconmensurable e infinito.

5) «Pero Dios demuestra su amor por nosotros en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (Romanos 5:8). El Creador de la vida te ama tan intensamente que permitió que su propio Hijo muriera en tu lugar antes de que te arrepintieras.

6) «Sabiendo que no fuisteis rescatados con cosas corruptibles, como plata u oro… sino con la sangre preciosa de Cristo» (1 Pedro 1:18, 19). Dios estuvo dispuesto a pagar el precio más alto del universo para rescatarte: la sangre de su amado Hijo.

7) «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas las cosas se han vuelto nuevas» (2 Corintios 5:17). Si perteneces a Jesús, tienes una vida completamente nueva y reluciente en Él.

8) «¡Mirad qué amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios!» (1 Juan 3:1). Dios realmente te considera su propio y precioso hijo.

9) «Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo… para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús» (Efesios 2:4–7). Tu Padre celestial ha planeado un futuro magnífico e interminable para ti.

10) «Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros» (2 Corintios 5:20). Dios te ha dado un alto llamamiento como embajador para compartir su gran amor con los demás.

Tú perteneces a Dios, y mientras te aferres a Él, nadie podrá quitarte eso. ¡Su Palabra confirma de manera abrumadora que eres Su tesoro más preciado!

\n