¿Prohibieron a Jesús dar el discurso de graduación?

¿Prohibieron a Jesús dar el discurso de graduación?

Ha llegado el día más importante en la vida de un estudiante: ¡el día de la graduación!

«¡Sueña a lo grande!», dicen algunos.

«¡Escala la escalera del éxito!».

«¡Apunta a la luna!»

… Pero no lo hagas con Jesús.

Al menos, ese fue el claro mensaje que una escuela pública de Míchigan transmitió a una de sus mejores alumnas, la estudiante de último curso de secundaria Elizabeth Turner.

El instituto Hillsdale, el único centro de secundaria del distrito escolar de Hillsdale, tiene menos de 500 alumnos matriculados. Su directora, Amy Goldsmith, ha sido recientemente objeto de críticas por intentar editar el discurso de graduación de Turner, pronunciado el pasado domingo en la ceremonia de graduación de Hillsdale celebrada el 6 de junio.

Una captura de pantalla del borrador, escrito en Google Docs, muestra el siguiente comentario de Goldsmith: «En el discurso representas a la escuela, no estás utilizando el estrado como tu foro público. Debemos ser conscientes de la inclusión de aspectos religiosos. Estas son tus firmes creencias, pero no son apropiadas para un discurso en un entorno escolar público».

Las observaciones de Goldsmith se refieren a la abierta identificación de la mejor estudiante de la promoción como cristiana: «Mi esperanza futura se encuentra en mi relación con Cristo. Al confiar en él y elegir vivir una vida dedicada a traer gloria a su reino, puedo estar segura de que vivo una vida con propósito y significado. Mi identidad se encuentra en lo que Dios dice y quién quiero llegar a ser está establecido en las Escrituras».

Goldsmith aconsejó además a Turner que omitiera una parte menos optimista de su discurso sobre «la muerte y la tragedia».


Educado en la libertad religiosa

Como resultado, el 24 de mayo se produjo un breve intercambio de correos electrónicos que desembocó en un aparente punto muerto.

Turner respondió, manteniéndose firme tanto en su fe como en su enfoque de la mortalidad: «He leído sus comentarios y, lamentablemente, no creo que pudiera pronunciar un discurso sincero en esas circunstancias». A cambio, Goldsmith se limitó a repetir su consejo sobre la falta de «conveniencia» de que Turner «utilizara abiertamente las palabras muerte y tragedia», evitando por completo abordar el tema de la religión.

Esto provocó posteriormente que el padre de Turner, pastor principal de la Iglesia Metodista Libre de Hillsdale, se pusiera en contacto con la organización jurídica sin ánimo de lucro First Liberty Institute para que representara a su hija. Dos días después, Goldsmith recibió una carta de First Liberty en la que se afirmaba: «Usted le dijo a ella [Turner] que, como mejor alumna de su promoción, hablaría en nombre de la escuela y que la escuela no podía hacer declaraciones religiosas». Eso, según la organización, «violaba los derechos de los estudiantes en virtud de las cláusulas de libertad de expresión y de libre ejercicio».

La carta hacía referencia a un documento del Departamento de Educación de EE. UU., resultado de la Ley de Educación Primaria y Secundaria de 1965 (ESEA), que aclara que «el discurso de los estudiantes que eligen expresarse a través de medios religiosos, como la oración, no es atribuible al Estado y no puede ser restringido debido a su contenido religioso». Además, reza: «Las declaraciones de los alumnos no son atribuibles a la escuela simplemente por el hecho de que se pronuncien en un entorno público o ante un público general». Incluso destaca a los oradores de graduación. En otras palabras, el discurso de graduación de Turner se ajustaba a la ley.

Tras la intervención de First Liberty, el superintendente de Hillsdale, Shawn Vondra, aseguró a Turner que sus comentarios religiosos permanecerían intactos para el día de la graduación y emitió un comunicado oficial en apoyo de la libertad religiosa. Aunque Vondra afirmó que «las modificaciones de Goldsmith eran solo sugerencias», la abogada de First Liberty que representaba a Turner, Keisha Russell, no estaba de acuerdo y declaró: «Los comentarios de la escuela están ahí, por escrito».

El Evangelio censurado

¿Cuánto más condenable es ser cómplice de la pérdida de la salvación ajena?

Consideremos esto seriamente desde el punto de vista de la fe cristiana. ¿Cuáles son las implicaciones de censurar el evangelio? Sin duda, perder los derechos de la Primera Enmienda no es un delito menor, pero ¿cuánto más condenable es ser cómplice de la pérdida de la salvación de otros? La vida eterna de las personas está en juego, y muchos ni siquiera se dan cuenta. Esto es lo que ocurre cuando se amordaza el evangelio o se pasa por alto apresuradamente con confeti y tarta, con «palabras suaves y discursos halagadores» (Romanos 16:18).

Las Escrituras advierten: «Porque cuando digan: “¡Paz y seguridad!”, entonces les sobrevendrá una repentina destrucción» (1 Tesalonicenses 5:3). Al describir la destrucción de Sodoma y Gomorra, un acontecimiento que simboliza el juicio final, la Biblia afirma: «Comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban» (Lucas 17:28), sin prestar atención a las señales de advertencia hasta que, demasiado tarde, «llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos» (v. 29).

Hay muchos que desaprueban tales reconocimientos sombríos, pero ¿y si se dieran cuenta de que las dificultades de hoy podrían ser precisamente las circunstancias utilizadas para impulsar a una persona hacia el reino eterno? Hacer la vista gorda ante nuestra realidad actual solo sofoca las mismas señales destinadas a preparar a un pueblo —no solo para la edad adulta— sino para ese juicio final.

Muy pronto llegaremos a ese trágico día en que «el corazón de este pueblo se habrá endurecido, sus oídos serán sordos y sus ojos estarán cerrados», y ni siquiera querrán «que [Cristo] los sane» (Mateo 13:15). Pero hasta entonces, se nos ha encomendado levantar la cruz de nuestro Salvador ante un mundo moribundo.

Si quieres aceptar ese desafío, empieza con la presentación en vídeo del pastor Doug Batchelor«¿Qué es el Evangelio?».

O lleva tu misión al siguiente nivel. Considera la posibilidad de hacer un curso en el Amazing Facts Center of Evangelism, que vuelve a impartirse presencialmente este verano. ¡Allí podrás convertirte en un graduado de la verdad del evangelio!

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