¿Ha sustituido Harry Potter a la Biblia?
Al principio, las palabras de una reciente columna de Religion News Service parecían tranquilizadoras, incluso reconfortantes, en una época en la que el posmodernismo parece dominar:
«Es un libro que casi todo el mundo conoce, muchos de nosotros casi desde que nacimos», escribió Tara Isabella Burton, doctora en Teología por la prestigiosa Universidad de Oxford, en el Reino Unido. «Lo citamos en nuestra vida cotidiana. […] Una vez que lo hemos leído y aprendemos las lecciones que contiene, nuestras actitudes políticas cambian, haciéndonos más acogedores y más solidarios con los que vienen de fuera».
Pero Burton no está escribiendo sobre la influencia de la Biblia; más bien, dice: «Me refiero, por supuesto, a la serie de novelas de “Harry Potter”» creada por J. K. Rowling hace poco más de 20 años. Como probablemente sabrán, se trata de libros de ficción en los que una «escuela de magos» es el escenario de todo tipo de sucesos místicos. Según datos de febrero de 2018 de la página web oficial Pottermore, se han vendido 500 millones de libros en todo el mundo, traducidos a 80 idiomas.
La mayoría no sabe nombrar los Evangelios
Es un libro que casi todo el mundo conoce, muchos de nosotros casi desde que nacimos.
La esencia de la teoría de Burton sobre los libros de Potter es que ofrecen un marco moral al que los millennials pueden adherirse fácilmente: aceptar a los demás y practicar la tolerancia; unirse para derrotar a los «Voldemorts» de la sociedad actual. Burton también afirma que el auge de Internet ha provocado una adopción más amplia y rápida de una cosmovisión al estilo Potter que la de anteriores «fandoms» como Star Trek.
Y aunque los libros de Potter no hacen afirmaciones religiosas —se promocionan como entretenimiento y ficción, nada más—, los mensajes subyacentes parecen atraer a los millennials que buscan un referente espiritual: «Aceptamos el lenguaje de Rowling, sus sistemas morales y su tono emocional sin necesidad —ni deseo— de que haga afirmaciones referenciales sobre el mundo o Dios», escribió Burton.
El comunicado de prensa de Pottermore sobre el hito de los 500 millones de libros vendidos es un poco más moderado al mirar hacia el futuro de los libros: «Creemos que es justo decir que, 20 años y 500 millones de libros después, Harry Potter sigue teniendo el poder de transportarnos a un mundo completamente nuevo entre sus páginas. Por eso precisamente seguiremos leyéndolos para siempre, transmitiéndolos a las generaciones venideras», afirmaron.
¿Está bien para un cristiano leer obras seculares como Harry Potter?
La literatura influye en la sociedad
Esta no es la primera ni la última vez que una obra de ficción ha tenido un impacto en una sociedad o cultura. El ensayo de 1729 del satírico inglés Jonathan Swift, «Una modesta propuesta», desató un debate nacional al criticar duramente las actitudes de la clase alta hacia sus vecinos empobrecidos.
En tiempos más recientes, se atribuyó a Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, el mérito de haber ayudado a cambiar las actitudes estadounidenses sobre la raza y las relaciones en la sociedad, mientras que las novelas de Kurt Vonnegut y Norman Mailer contribuyeron a crear una generación de la era de Vietnam opuesta a la guerra.
Según un estudio de la Sociedad Bíblica Americana y el Grupo Barna, los millennials son mucho menos propensos a haber completado «transiciones vitales importantes», como terminar los estudios o casarse antes de los 30 años, que lo eran los jóvenes de la década de 1960.
«Esta es una generación diferente», afirmó el investigador y presidente de Barna, David Kinnaman. «El mundo de los millennials es acelerado y complicado. Necesitan respuestas reales a preguntas que se esconden bajo la alfombra: preguntas sobre ciencia, sexualidad, cultura y estilo de vida».
Pero sigue siendo una incógnita dónde encuentran los millennials esas respuestas: «Los medios de comunicación están educando a este grupo y moldeando quiénes son», declaró Kinnaman.
¿Cuál es la respuesta? Más allá de limitarse a denunciar los libros de Harry Potter como una posible brújula moral, es importante guiar a los millennials —y a las generaciones más jóvenes— hacia la fuente auténtica: la Biblia.
Una iniciativa que podría atraer a los lectores millennials es Alabaster, una serie de libros de gran formato que presentan las Escrituras en un formato visualmente atractivo. «Estamos tratando de crear imágenes que respondan al texto de alguna manera», declaró Bryan Chung, diseñador de 24 años y cofundador de Alabaster, al New York Daily News. «Esa es la parte difícil. Además, desde una perspectiva de diseño, queríamos imágenes que resaltaran lo que dice el texto».
La startup —cuyos primeros proyectos se financiaron mediante crowdfunding a través de Internet— espera vender 30 000 ejemplares de sus libros este año, que incluyen los cuatro Evangelios, los Salmos y los Proverbios. Han elegido la New Living Translation, alegando que resulta más cercana a los lectores.
Encontrar respuestas para los buscadores millennials
Anteriormente, hemos señalado el reto que plantean los millennials, dada su decreciente participación en los servicios de culto. Más recientemente,ha salido a la luz la triste noticia de que algunos millennials creen que es «incorrecto» compartir su fe —evangelizar—.
Hay formas de abordar este reto de que los millennials no conozcan o no comprendan los conceptos fundamentales de la fe cristiana. Una de ellas es ayudarles a aprender los principios cuando son preadolescentes. Y nuestra próxima serie para niños, Amazing Adventure, será una forma estupenda de empezar. Las historias presentadas tendrán tanto drama y emoción como cualquier obra de ficción. Pero las historias y las verdades subyacentes procederán de la Biblia, y cobrarán vida de una manera emocionante y atractiva.
Al introducir las verdades eternas de la Palabra de Dios en las vidas de los jóvenes desde temprana edad, los niños de hoy pueden convertirse en los creyentes de Jesús del mañana, llevando las buenas nuevas a su generación y más allá.
También puedes echar un vistazo a estos recursos de Amazing Facts diseñados para adolescentes y estudiantes universitarios:
Las preguntas más importantes: Diseñada para frenar la tendencia de los adolescentes a abandonar nuestras iglesias, esta serie aborda el desafío de las grandes preguntas fundamentales con las que la juventud cristiana de hoy lucha constantemente, incluyendo la realidad de Dios y la controversia entre la evolución y la creación. Presentada por el pastor Doug Batchelor.
Propósito último: Una serie de DVD de cuatro partes diseñada para ayudar a los estudiantes cristianos de secundaria y universitarios a afrontar las complejas decisiones de la vida con una perspectiva bíblica positiva. Presentada por el pastor Doug Batchelor.
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