Cinco formas de combatir la tristeza
Todos tenemos momentos en los que nos sentimos tristes. Es normal pasar por estos «bajones», especialmente tras una pérdida importante o al lidiar con un problema sentimental difícil. La vida es estresante y, tarde o temprano, a todos nos afectan retos que pueden dejarnos sin fuerzas. Pero cuando tus sentimientos siguen siendo negativos, día tras día, y te impiden llevar una vida cotidiana normal, cuando te cuesta hacer tu trabajo y mantener el contacto con los demás, es posible que estés luchando contra la depresión.
Las personas que sufren depresión tienen sentimientos persistentes de tristeza y desesperanza que duran más de unos pocos días. Cuando una persona sigue sintiéndose desmotivada, semana tras semana, y parece que no puede deshacerse de esos demonios del desánimo, es hora de dar un paso atrás y buscar ayuda. Dios no quiere que vivamos con sentimientos de vacío, de inutilidad, de impotencia y de falta de energía. La depresión no solo proyecta una sombra oscura sobre nuestra vida espiritual, sino que también puede afectar a nuestra salud física.
Existen muchos recursos excelentes que pueden ayudarte a superar la depresión. Recomendamos el libro «Depression Recovery» (Recuperación de la depresión) del Dr. Neil Nedley ( haz clic aquí para obtener más información). Hay muchos factores que pueden conducir a un estado mental profundamente deprimido y un artículo breve como este no los abarcará todos. Pero aquí tienes algunos consejos para empezar:
1. Hazte un chequeo médico. Pide cita con tu médico y hazte un examen físico completo. A veces, la depresión tiene causas biológicas. Aunque para muchas personas no es así, vale la pena tomar medidas para descartar causas físicas.
2. Cuida tu cuerpo. Muchas personas que caen en la depresión también descuidan el cuidado de su salud. Dar un paseo enérgico de 30 minutos puede hacer maravillas para despejar la mente y cambiar el estado de ánimo. El aire fresco, la luz del sol y el ejercicio pueden rejuvenecer los sentimientos de una persona con bastante rapidez. Además, bebe mucha agua.
3. Cuida lo que comes. Sobrecargar el estómago con alimentos que son pesados para tu organismo (cargados de grasas refinadas, azúcares y aceites) puede afectar a tu mente. Aumenta tu consumo de frutas, verduras, frutos secos y legumbres. Intenta comer menos. Un estómago deprimido puede llevar a una mente deprimida.
4. Examina tus pensamientos. Para muchas personas, la depresión comienza en sus pensamientos. Muchas personas desanimadas no relacionan su forma de pensar con sus sentimientos, pero ambos están estrechamente conectados. Cuando una persona dice sin darse cuenta: «No valgo nada. No tengo futuro. Nadie me quiere. Nunca hago nada bien», estas reflexiones exageradas y distorsionadas moldearán tu estado de ánimo. Detente y sustitúyelas por la verdad: «Tengo valor a los ojos de Dios. Él me ama y promete darme un futuro esperanzador».
5. Blande la espada del Espíritu. La Biblia dice que «la espada del Espíritu»… «es la palabra de Dios» (Efesios 6:17). Memorizar las Escrituras y recitarlas en voz alta reforzará la verdad en tu mente y hará retroceder a los demonios de la oscuridad. Aquí tienes cinco pasajes para empezar: Jeremías 29:11; Proverbios 3:5, 6; 2 Corintios 12:9; Juan 16:33; Josué 1:9.
Empieza con estos cinco consejos. Es posible que necesites ayuda adicional, como asistir a un seminario de recuperación de la depresión o recibir asesoramiento cristiano. Pero no descuides estos sencillos pasos que te pondrán en el camino correcto hacia la sanación.
Si tienes pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio,
te recomendamos encarecidamente que llames inmediatamente al 9-1-1.
Hay personas cariñosas que pueden ayudarte a obtener ayuda.
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