A pesar de los incendios de California, la promesa de Dios se mantiene

A pesar de los incendios de California, la promesa de Dios se mantiene

Según informan los medios de comunicación, a fecha de 21 de agosto, los incendios forestales, provocados por una avalancha de más de 20 000 rayos, han arrasado más de 500 000 acres en el norte y el centro de California, especialmente cerca de Vacaville. Se cree que un bombero ha fallecido, y muchas viviendas y negocios han sufrido daños o han quedado incluso destruidos.

Según un reportaje del Washington Post, «las evacuaciones se intensificaron [el 19 de agosto] ante la preocupación de las autoridades de que el calor extremo y las ráfagas de viento pudieran provocar una rápida propagación de los incendios. A mediodía, varios de los incendios más importantes habían duplicado con creces su extensión, en algunos casos saltando por encima de las principales autopistas, mientras los equipos luchaban por contener las llamas».

El periódico añadía: «Las autoridades han instado a todos los habitantes de California a preparar una bolsa con ropa de recambio y artículos de primera necesidad, y a estar listos para evacuar sus hogares en cualquier momento».

Para el pastor Doug Batchelor, presidente de Amazing Facts International, la furia del fuego se hizo muy real el martes 17 de agosto.

En una publicación en Facebook, el pastor Doug —antiguo fumador antes de su conversión— bromeó diciendo:«Anoche casi vuelvo a fumar».

Explicó: «Anoche estuve a punto de perder la vida. Me quedé atrapado por tres incendios forestales diferentes provocados por rayos mientras intentaba cruzar las montañas desde Covelo. En un momento dado, el bosque ardía a ambos lados de la carretera y el humo bloqueaba el paso. Tuve que dar media vuelta dos veces. Pasé tres horas por caminos de tierra en el bosque nacional de Mendocino antes de encontrar una salida. Llegué a casa sobre la 1:30 de la madrugada. ¡Alabado sea el Señor!».

En estos momentos, la sede de Amazing Facts en Granite Bay, California, y nuestro nuevo campus del W.O.R.D. Center no se encuentran en peligro. Es el sincero deseo de los empleados y líderes del ministerio que los incendios se controlen rápidamente, con el mínimo número de víctimas y daños materiales.

Fe, no presunción

Estos incendios forestales de 2020 en California —que llegan en medio de la pandemia de COVID-19— se producen casi dos años después del incendio Camp Fire en el norte de California. Ese incendio fue calificado como «el más mortífero y destructivo… de la historia de California», con 85 víctimas mortales entre la población civil, numerosos heridos entre civiles y bomberos, y la destrucción de 18 804 estructuras. Las localidades de Paradise y Concow quedaron prácticamente arrasadas, con la pérdida del 95 % de las estructuras en cada una de ellas.

En momentos como la situación actual, la gente suele empezar a preguntarse con mayor intensidad si Dios protegerá a su pueblo de la calamidad. El Salmo 91 se conoce a menudo como «El Salmo de la Protección» debido a sus numerosas promesas de la liberación de Dios.

«No temerás el terror nocturno, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en la oscuridad, ni la destrucción que devasta al mediodía» (vv. 5, 6), aseguró el salmista a los fieles de Dios. Y en los versículos 11 y 12, afirmó: «Él dará órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. En sus manos te sostendrán, para que tu pie no tropiece con piedra alguna».

Pero fueron precisamente estos mismos versículos los que el diablo utilizó para tentar a Jesús en el desierto. «Tírate abajo» (Mateo 4:6), sugirió Satanás antes de citar una parte del salmo. Sin embargo, la respuesta de Jesús nos permite comprender mejor el contexto de este Salmo de Protección.

«También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios”» (v. 7), respondió el Salvador, citando Deuteronomio 6:16. En otras palabras, hay una forma en la que podemos abusar de la promesa de la protección de Dios.

El pastor Doug explicó esto a una persona que llamó al programa Bible Answers Live: «Creo que debemos hacer lo que podamos para usar el sentido común y evitar la calamidad, y luego pedirle a Dios que nos proteja y esperar que podamos tener paz». No nos ponemos deliberadamente en situaciones peligrosas en un intento de forzar la mano de Dios, como el diablo quería que hiciera Jesús. No nos aprovechamos de Dios; no dudamos de Él.

Las promesas de Dios siguen siendo seguras

El pastor Doug añadió además: «Está la historia de Sadrac, Mesac y Abednego, que fueron al horno de fuego; y dijeron: “Si Dios quiere, Él puede librarnos. Pero aunque no nos libere, le serviremos”. Pues bien, Dios los liberó; y la mayoría de las veces, Dios cuida de los suyos. Pero tanto tú como yo sabemos que los buenos cristianos también pasan por calamidades».

«Si Dios quiere, puede librarnos. Pero aunque no nos libere, le serviremos».

Sin duda, este año ha sido un año de calamidades para personas de todo el mundo. Pero lo hermoso de Dios es que Él puede vencer todos estos males con el bien (Romanos 12:21). Romanos 5:3–5 lo explica con más detalle: «Nos gloriamos también en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia; y la perseverancia, carácter; y el carácter, esperanza. Ahora bien, la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado».

A través de estas calamidades, Dios puede fortalecer nuestra fe; puede transformar nuestro carácter mediante la obra del Espíritu Santo. Sí, Dios nos salva del desastre mediante milagros, como lo hizo con los tres valientes hebreos. Pero mucho más que eso, Él es nuestro Libertador definitivo. Y pronto, un día, Su promesa definitiva se cumplirá cuando regrese para llevar a Su pueblo a casa.

El diablo está desatando su furia (Apocalipsis 12:12). Estos incendios, la pandemia… todo apunta a ello. Nuestro recurso gratuito en línea La armadura de Dios ofrece ideas sobre cómo los cristianos pueden prepararse para la tentación, el conflicto y la calamidad en estos últimos días tan agitados. Es una lectura que te animará y te preparará. ¡Ten la certeza de la victoria final de Dios, haya o no un incendio forestal cerca de tu ciudad!

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