«El pequeño demonio» y la normalización de Satanás
Es difícil ser una estudiante normal de séptimo curso cuando tu padre es Satanás. Pregúntaselo a Chrissy Feinberg, la protagonista de la nueva serie de televisión animada «Little Demon», que actualmente se emite en las plataformas propiedad de Disney: FXX y Hulu; y, a partir de finales de septiembre, en la propia Disney+ en Australia y Nueva Zelanda.
Entre descubrir que es el Anticristo y empezar en un nuevo colegio, Chrissy tiene las manos ocupadas. Por si fuera poco, se ve envuelta en la batalla por la custodia más épica del mundo: su madre, tatuada y cazadora de demonios, contra el mismísimo archiengañador, ataviado con su mejor cárdigan inspirado en Mr. Rogers. «Sé lo que estás pensando: ¿es un padre o solo un amigo guay?», bromea un pie de foto en la página de inicio de la serie en FXX.
Clasificada como TV-MA por su desnudez desenfrenada, lenguaje soez, violencia explícita e insinuaciones, la serie está siendo alabada como «una historia de madurez sorprendentemente dulce envuelta en gore», «un infierno de diversión enfermiza y retorcida» y «una forma de arte desagradable».
«Little Demon», sin embargo, también tiene sus detractores. El representante Mike Johnson, un republicano de Luisiana, publicó una diatriba en Facebook tras ver el tráiler mientras veía un partido de fútbol americano universitario: «No pude alcanzar el mando a tiempo para proteger a mi hijo de 11 años del avance», escribió. La organización cristiana sin ánimo de lucro One Million Moms está promoviendo una petición—que en el momento de escribir este artículo cuenta con 47 813 firmas— para que se retire la serie de la programación.
La narrativa del diablo
Analicemos varios factores. En primer lugar, Estados Unidos está viviendo una«tendencia en auge de las series de animación para adultos», sin duda impulsada por pioneras como «Los Simpson», «Padre de familia» y toda la programación de Adult Swim. Esto es relativamente novedoso para una nación que, en cierta medida, ha permitido que los dibujos animados críen a sus hijos y que, además, ha catapultado a la Walt Disney Company hasta convertirla en el pináculo de la idolatría infantil. Pero, ¿qué ocurre cuando«un producto enfocado a la familia», arraigado en los corazones y los sueños de la familia estadounidense, comienza a impartir lecciones no aptas para el trabajo sobre asesinatos, sexo y el diablo?
Además, lo oculto ha inundado la cultura popular. Lo vemos en las tiendas, en las redes sociales y, sin duda, en el cine y la televisión. Como señaló One Million Moms, hay una plétora de «producciones asociadas a Disney… ambientadas en un reino espiritualmente demoníaco», y «Little Demon» no es una excepción. Cuando se le preguntó por su personaje durante un panel de la Comic-Con, Aubrey Plaza, que pone voz a la madre de Chrissy, Laura Feinberg, respondió: «Me encanta que estemos normalizando el paganismo. Laura es pagana. Es una bruja».
A esto hay que añadir la tendencia emergente de humanizar al villano. En la industria del entretenimiento, las tramas revisionistas llevan bastante tiempo convirtiendo lo maligno en heroico: «Wicked», «Maléfica», «Cruella». Dos de cada tres de ellas son historias de origen de villanos de Disney. Incluso ha habido varias versiones del mismísimo diablo. En«Rompe Ralph», de Disney, un Satanás bastante refinado forma parte de un grupo de apoyo que ayuda a sus miembros a lidiar con la persecución perpetua como los «malos» de los videojuegos. En la reciente serie de televisión de acción real«Lucifer», el ángel caído homónimo se sacrifica desinteresadamente por el amor de su vida e incluso se le considera digno de convertirse en Dios. (Sí, has leído bien).
Y ahora, en «Little Demon», Satanás empieza a «[darse cuenta de que] quizá realmente quiera ser un padre para Chrissy en lugar de limitarse a utilizarla como un peón en sus planes para obtener poder cósmico», comentaba la reseña de IGN. Estas representaciones son más que simpatía por el diablo: son redentoras.
¿Crees que es una coincidencia el auge de las fuerzas satánicas en la cultura popular, la redefinición de la identidad de Satanás y que el líder de la manada sea la marca más influyente para los niños? ¿Crees que, por ser ficción, no influye en tus creencias?
Quién es Satanás en realidad
El diablo no quiere la redención; quiere tu destrucción.
¿Puede lo malo convertirse en bueno? Por supuesto. La humanidad tiene la mayor historia de redención de todos los tiempos: Jesucristo pagó por nuestros pecados con su sacrificio en la cruz. «En él tenemos la redención por su sangre, el perdón de los pecados, según las riquezas de su gracia» (Efesios 1:7). Pero somos nosotros —no Satanás— quienes hemos sido redimidos.
El diablo no quiere la redención; quiere tu destrucción: «¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo» (Apocalipsis 12:12). Él es «el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche» (v. 10). «Vuestro adversario, el diablo, anda como león rugiente, buscando a quien devorar» (1 Pedro 5:8).
Satanás no es tu amigo; no es un misántropo incomprendido con un corazón de oro; no es tu vecino de al lado que lucha por el derecho a tener una relación con su hija. El mundo de la brujería no es un hogar sustituto en el que puedas sentirte a gusto, ser guiado y amado. El Anticristo no es un adolescente confundido que compagina la pubertad con la posesión demoníaca y el doble homicidio —por muy gracioso que les parezca a los críticos. Descubre la verdad en nuestra presentación gratuita«¿Quién es el Anticristo?». También puedes leer nuestra Guía de estudio«¿Creó Dios al diablo?».
No caigas en las mentiras de Satanás. Es Dios quien realmente desea ser nuestro Padre: hemos «recibido el Espíritu de adopción» (Romanos 8:15); tenemos la oportunidad de convertirnos en «hijos de Dios, y si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo» (vv. 16, 17). En una presentación gratuita, descubre cómo podemos, hoy,«vivir como hijos de Dios».
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