Un rey antiguo, una profecía y la geopolítica actual

Un rey antiguo, una profecía y la geopolítica actual

Cuando uno coge un periódico, espera leer sobre los líderes mundiales actuales, no sobre alguien que murió 470 años antes del nacimiento de Jesús.

Pero los lectores de The Washington Post se despertaron el 1 de noviembre para leer sobre la supuesta «obsesión de la actual administración estadounidense con un antiguo emperador persa», concretamente Ciro II de Persia, también conocido como Ciro el Grande. Como señaló el reportero Ishaan Tharoor: «El [29 de octubre], el secretario de Estado Mike Pompeo conmemoró un momento ocurrido hace más de 2500 años. “Hoy, en el año 539 a. C., Ciro el Grande entró en Babilonia y liberó al pueblo judío del cautiverio”, tuiteó Pompeo. “Su respeto por los derechos humanos y la libertad religiosa inspiró a los padres fundadores de Estados Unidos. Estados Unidos se solidariza con el pueblo iraní, al que el régimen impide celebrar su legado”».

A continuación, el artículo relaciona el interés de la actual administración por Ciro con diversas tácticas políticas, pero lo interesante para quienes siguen las profecías bíblicas no es tanto la política contemporánea como las recurrentes menciones a Ciro —figura de gran importancia bíblica— por parte de diversas figuras políticas a lo largo de los años.

¿Un favorito presidencial?

Según el Instituto Estadounidense para la Paz, Thomas Jefferson pudo haber sido el primer presidente de EstadosUnidos en buscar inspiración en Ciro. En este caso, no se trata tanto de Israel como de la tolerancia religiosa defendida en el famoso «Cilindro de Ciro», una estela cuneiforme en la que está inscrita una «proclamación de igualdad lingüística, racial y religiosa —un concepto revolucionario en el mundo antiguo—».

«Jefferson, Benjamin Franklin y otros padres fundadores leyeron muchas obras históricas antiguas en griego y latín. “En el siglo XVIII, ese modelo de tolerancia religiosa basado en un Estado con culturas diversas, pero sin una única religión dominante, se convirtió en un modelo para los padres fundadores”, afirmó Julian Raby, director de las galerías Freer y Sackler, que acogen la exposición», señalaba un artículo sobre una muestra de la estela realizada en 2013.

El artículo añadía: «El modelo de gobierno de Ciro pudo haber influido en la redacción de la Constitución de los Estados Unidos por parte de Jefferson. Jefferson poseía dos ejemplares de la Ciropedia, una biografía parcialmente ficticia de Ciro escrita por Jenofonte, un discípulo de Sócrates del siglo IV a. C. Jefferson encargó a su nieto que leyera el libro tras dominar el griego».

A medida que la Primera Guerra Mundial se acercaba a su fin, el ministro de Asuntos Exteriores británico, lord Arthur Balfour, publicó una carta en 1917 en la que decía: «El Gobierno de Su Majestad ve con buenos ojos el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío». Conocido como la «Declaración Balfour», este documento condujo a treinta años de ocupación británica en la región antes de que se declarara un Estado judío independiente el 14 de mayo de 1948.

Christianity Today señaló: «El primer ministro Lloyd George y […] Balfour, los estadistas británicos que idearon esta fórmula, y el presidente [estadounidense] Woodrow Wilson, quien la respaldó plenamente, comprendieron que estaban cumpliendo el mandato que los judíos religiosos asociaban con Ciro».

¿Un líder desconocido cumple la profecía?

Pero no serían Lloyd George, Balfour ni Wilson quienes respaldaran el nuevo Estado, sino un político que saltó a la fama tras el fallecimiento del presidente Franklin D. Roosevelt. Y fue la formación bautista de Harry Truman lo que le llevó a apoyar al incipiente Estado de Israel.

«El día que Truman asumió el cargo, sobre su escritorio había una pila de memorandos del Departamento de Estado, el Departamento de Guerra y otros asesores que le aconsejaban que se abandonara la promesa de Balfour, y que si los judíos persistían en su intención suicida de declarar la independencia, se les debía dejar que se enfrentaran a las consecuencias», escribió el historiador Paul Charles Merkley.

Truman no se dejó disuadir: «El 14 de mayo de 1948 —desafiando una vez más el consejo unánime de sus Departamentos de Estado y de Guerra— emitió un reconocimiento de facto del Estado de Israel a las pocas horas de su declaración de independencia. La decisión de Truman partió de una profunda convicción de que Israel pertenecía al mundo con tanta certeza como los Estados Unidos de América. Además, en este asunto tenía motivos para creer que la opinión pública le respaldaría, y así fue».

El primer ministro más reciente de Israel, Benjamin Netanyahu, no es precisamente admirador de los actuales dirigentes de Irán, pero se remite con gusto a Ciro, el antiguo gobernante persa de la provincia de Fars: «Quiero decirles que el pueblo judío tiene buena memoria, por lo que recordamos la proclamación del gran rey Ciro el Grande, el rey persa de hace 2500 años. Él proclamó que los exiliados judíos en Babilonia podían regresar y reconstruir nuestro Templo en Jerusalén».

Aludiendo al reconocimiento por parte de Estados Unidos de Jerusalén como capital de Israel —un tema de controversia durante décadas, a pesar de las numerosas afirmaciones de presidentes de ambos partidos—, Netanyahu vinculó a Ciro con el actual líder estadounidense.

«Recordamos que hace 70 años, el presidente Harry S. Truman fue el primer líder en reconocer al Estado judío. Y recordamos cómo, hace unas semanas, el presidente Donald J. Trump reconoció a Jerusalén como capital de Israel. Señor presidente, nuestro pueblo recordará esto a lo largo de los siglos», afirmó.

Más sobre la historia

Su vida y su carrera ilustran que se puede confiar en la Palabra de Dios.

El mensaje del pastor Doug Batchelor , «El sueño de los siglos», sitúa a Ciro en una perspectiva bíblica. Más allá de la política, la lección de la vida y los logros de Ciro nos habla hoy y puede incluso ofrecernos una visión de lo que está a punto de suceder.

También puede aprender más sobre los increíbles cumplimientos de la profecía bíblica en el nuevo documental de Amazing Facts, Kingdoms in Time.

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